Preguntas frecuentes

¿Quién eres y por qué creaste esta página?

Soy la madre de una adolescente en fuerte recuperación de anorexia. Creé esta página porque la forma en que mi hija se ha recuperado es desconocida en mi país. Debido a nuestra perseverancia como padres, pudimos viajar a norteamérica a buscar otras respuestas. Las encontramos. Mi indignación con la ignorancia generalizada en el mundo ‘profesional’ respecto de los trastornos alimenticios me ha llevado a crear esta página, para permitir a otros padres a encontrar de manera más rápida la información que, con mucha probabilidad, le salvará la vida a su hija o hijo.

 

Mi hijo/a está sufriendo de síntomas que sospecho son anorexia. ¿Qué es lo primero que debo hacer?

Primero, asegúrate de que tu hija/o esté medicamente estable, es decir, que no haya riesgo de muerte. Esto puede ser muy complejo de determinar si no eres un profesional de la salud, pues implica cerciorarse de que sus latidos cardíacos estén estables y no exista bradicardia (lentitud en los latidos del corazón), que esté alimentándose lo suficiente como para permitir que los sistemas del cuerpo puedan funcionar, entre otras cosas. Generalmente, la sospecha comienza mucho antes de llegar a este punto tan lúgubre, por lo que sugiero leer de principio a fin esta página para encontrar orientaciones de cómo comenzar el proceso de realimentación de tu hija/o. Idealmente puedas encontrar un profesional médico que tenga experiencia en el área y tenga la apertura suficiente para que le presentes evidencias que apoyen la mirada biológica-cerebral (con el paso del tiempo, contaremos con la mayor cantidad de evidencias posible en esta página). Por sobre todo, no pierdas la esperanza. También te invito a enviarme un mensaje directo si aún tienes dudas luego de revisar esta página (esto lo puedes hacer a través del formulario de contacto).

 

¿Por qué mi hijo/a no quiere comer?

Esta es una pregunta que no tiene una respuesta simple. Lo que se ha logrado demostrar es que la anorexia es una enfermedad muy similar a un Trastorno Obsesivo Compulsivo: básicamente, tú hijo/a tiene terror de comer. Su cerebro le indica que comer es lo peor que puede hacer, tanto así que incluso es preferible morir. Su cerebro, además, crea una sensación de satisfacción e incluso bienestar cuando tu hijo/s no come. Esto refuerza la restricción. Existen muchas evidencias respecto del factor cerebral en la aparición y mantenimiento de un trastorno alimentario (y que pronto compartiré en esta página). Recuerda que un cerebro desnutrido al borde de la psicosis no entiende razones ni lógica. Es necesario que tú tomes las decisiones por tu hijo/a en varios aspectos relacionados con la comida y el auto-cuidado.

 

¿Estás segura que funcionará este método con mi hija/o?

No. No puedo estar segura. Según mi experiencia y lo que he compartido con cientos de otros padres y madres, los pronósticos más favorables suelen ser en personas en las cuales la enfermedad se ha detectado lo más temprano posible, interviniendo con rapidez. Un cerebro que ha sido sometido a la desnutrición durante varios años es un cerebro con más desventajas. A pesar de esto, jamás debes flaquear, ya que el método Maudsley es reconocido mundialmente como el tratamiento más efectivo frente a la anorexia.